El caso del defensa austríaco David Alaba, a quien el Bayern retiró una
oferta de renovación de su contrato, ha causado malestar en el seno del
equipo bávaro en una semana en la que jugará contra el Salzburgo en la
UEFA Champions League y el clásico alemán frente al Borussia Dortmund en la
Bundesliga.

"No voy a ocultar que no estoy para nada contento de
que esto ocurra en una semana así", admitió el entrenador, Hansi Flick,
en la conferencia de prensa previa al partido contra el Salzburgo.

Alaba,
por su parte, dijo que está "sorprendido" y "dolido", y que se enteró a
través de la prensa de que el Bayern había retirado la oferta de
renovación de su contrato.

"No puedo decir lo que ocurrirá en el futuro. Conmigo nadie ha hablado oficialmente", señaló Alaba.

La
oferta, según medios de comunicación, no cambiaba la remuneración anual
del jugador austríaco -se estima en 11 millones de euros más 6 millones
en variables-, pero contemplaba un contrato de cinco años y no de
cuatro, lo que significaba, a la postre, más dinero.

En el momento de finalizar el contrato Alaba hubiera estado por encima de los 34 años.

"Hubiera
preferido que todo se hubiera tratado internamente. Mi primer
interlocutor fue siempre el Bayern. Siempre he estado feliz de ser parte
de este club", aseguró Alaba.

Según dijo el presidente del
Bayern, Herbert Hainer, a la televisión bávara, hasta el pasado sábado
el club no recibió respuesta alguna de los representantes de Alaba.

"Ante
ello, nuestro director deportivo Hasan Salihamidzic insistió y la
respuesta es que nuestra oferta sigue siendo insuficiente. En vista de
ello, la hemos retirado. Ya no hay una oferta de renovación", manifestó
Hainer.

Como presidente del club, Hainer preside también el
Consejo de Vigilancia que tiene que aprobar todo desembolso que
represente más de 25 millones de euros.

La decisiones ejecutivas las tiene el Consejo Directivo, presidido por Karlheinz Rummenigge.

Hainer
explicó que el club necesitaba claridad para la planificación futura y
que por ello había pedido a los representantes de Alaba una decisión
antes de finales de octubre.

Según el Bayern, los representantes
de Alaba pedían que el jugador tuviera el mismo nivel de remuneración
que los tres capitanes del equipo, Manuel Neuer, Thomas Müller y Robert
Lewandowski.

No obstante, Zahavi, que también representa a
Lewandowski, dijo que el delantero polaco gana mucho más que lo que
pedía para Alaba.

Las negociaciones se habían enturbiado y habían
llegado a un momento crítico cuando el expresidente del club Uli
Hoeness, que sigue siendo miembro del Consejo de Vigilancia, calificó a
Zahavi de "piraña codiciosa" y aconsejó a Alaba que cambiara de
representante.

Zahavi, según Hoenes, habría pedido una comisión de entre 15 y 20 millones de dólares si se cerraba la renovación.