El piloto francés, al que le bastaba con ocupar el séptimo puesto o que ni el australiano Mitch Evans, ni el brasileño Lucas di Grassiganasen la prueba para revalidar el título, cumplió con el guión y no corrió apenas riesgos en una prueba en la que se impuso el holandés Robin Frijns (Envision Virgin Racing).

Todo lo contrario que el brasileño Di Grassi que en el último giro y cuando ocupaba una estéril séptimo puesto golpeó su vehículo con el del australiano Evans, quedando ambos pilotos fuera de la zona de puntos.

Una circunstancia que no desaprovechó Jean-Eric Vergne para mejorar dos posiciones y concluir en la séptima plaza final, lo ratificó el triunfo en el campeonato del piloto francés, el primero en repetir título.